Dos drones y una embarcación no tripulada se incorporan a la lucha contra el alga invasora

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Dos drones y una embarcación no tripulada se incorporan a la lucha contra el alga invasora.

La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, ha anunciado la adquisición de una embarcación no tripulada que, junto a dos drones, uno de superficie y otro submarino, se incorporan a la investigación y lucha contra el alga asiática invasora Rugulopteryx Okamurae.

Crespo ha confirmado esta noticia durante la visita que ha cursado a las instalaciones de la Agencia de Medio Ambiente y Agua (Amaya), con motivo de la adquisición de nuevos equipos de tecnología puntera entre los que se encuentra una embarcación autónoma de superficie equipado con un avanzado dron y ha destacado la apuesta de su departamento “por las nuevas tecnologías en el ámbito de la I+D+i para la realización de trabajos vinculados al medio ambiente”.

La utilización de ambos drones, según la Junta, “va a ser de gran eficacia en las investigaciones de la conocida como alga asiática”, y la consejera ha asegurado que “estas herramientas permiten seguir avanzando en la lucha contra esta especie invasora que tanto preocupa en nuestras costas por su incidencia en la pesca y en el turismo”.

Si el dron submarino permite en la actualidad realizar los transectos de densidad del alga Rugulopteryx Okamurae por debajo de los 30 metros (límite de seguridad para los buzos profesionales), ahora se les une el uso del dron de superficie (USV) de la embarcación autónoma, que va equipada con ecosonda multihaz.

Hasta ahora, la toma de información no era posible realizarla en entornos de aguas poco profundas, ya que no permiten la navegación de una embarcación tripulada ni pueden desplegarse equipos muy voluminosos por su difícil acceso. Ahora, con esta embarcación, ya se podrá cubrir esta necesidad, mientras que el dron acuático permitirá trabajar en zonas someras.

Además, con el dron en superficie se podrán realizar batimetrías en la zonas afectadas por el alga, lo que permite caracterizar los fondos analizados pudiendo establecer la presencia o no del alga invasora.

Carmen Crespo ha puesto de relieve que “gracias a estas tecnologías vamos a poder disponer de mucha más información y nos van a permitir avanzar en la lucha contra el alga asiática”. En este sentido, la consejera ha señalado que “los trabajos sobre el alga invasora van a continuar durante 2021 y 2022, tal y como hemos venido haciendo en los dos últimos años”.

Por su parte, el director gerente de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (Amaya), Javier de Torre, ha recordado que la Consejería de Desarrollo Sostenible va a presentar y desarrollar un plan de trabajo con el objetivo de analizar, estudiar y transmitir al Ministerio de Transición Ecológica, como organismo competente en la materia, todo el conocimiento técnico que se está adquiriendo de esta especie invasora. El objetivo, ha dicho De Torre, es “que el Gobierno central elabore las estrategias que contengan las directrices de gestión, control y posible erradicación de la especie” mediante la colaboración técnica entre ambas administraciones.

De esta forma Amaya se sitúa a la vanguardia en el uso de tecnología vinculada a trabajos del sector medioambiental. En este sentido, la consejera ha puesto de relieve la apuesta de la Junta de Andalucía por dotar la investigación “con los mejores medios”, mientras que el director gerente de Amaya ha desta- cado que estas nuestas tecnologías permiten a los técnicos disponer de “los mejores medios para el desarrollo de su trabajo en las mejores condiciones”.

Otras utilidades de las nuevas tecnologías

Además de esta aplicación para el alga asiática, la consejera ha explicado que la nueva embarcación y el dron con que va equipada también podrá utilizarse para otros fines como conocer el proceso natural de colmatación de infraestructuras hídricas (embalses o humedales sensibles como lagunas) para conocer con precisión el volumen de agua embalsada o el perfil del cauce de un río en su curso bajo y realizar un cálculo real de los caudales existentes.

Cabe recordar que Amaya ya viene realizando trabajos de seguimiento de fauna, incendios forestales y otras acciones ‘verdes’ en las que se ha incorporado esta tecnología mediante drones, que, según Carmen Crespo, “facilitan información importante sobre nuestra biodiversidad”.