Los fortines de Franco, el ala occidental del despliegue

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Obra compuesta tipo bloque 476 (obra IV-B-25) de Conil de la Frontera - Cádiz, en 2009. Fotografía de A. Sáez

“Cuando España estuvo muy cerca de intervenir en la Segunda Guerra Mundial, las costas del estrecho de Gibraltar, en el sentido más amplio, se poblaron de fortines de hormigón –también conocidos como nidos o búnkeres–. Se construyeron, con carácter de urgencia, entre el río Guadiaro y cabo Roche, concentrándose una gran densidad de defensas en el istmo de Gibraltar y en Sierra Carbonera. Los estudios realizados hasta la fecha se han centrado principalmente en las zonas central y oriental del dispositivo, mientras que la occidental –en la que entra en mayor detalle este estudio– presenta interesantes características estratégicas, tácticas e ingenieriles que ahora quedarán desveladas”.

Con estas palabras resume Ángel J. Sáez Rodríguez, miembro del Instituto de Estudios Campogibraltareños (IECG) y de la revista Almoraima, promovida por el citado organismo, el espíritu y objetivo de su investigación Los fortines de Franco. El ala occidental del despliegue, publicada en el último número (52) de la publicación dedicada al estudio de la historia y la cultura campogibraltareñas.

Este sistema defensivo basado en fortines de hormigón se hizo realidad en el Campo de Gibraltar con la mayor rapidez posible. Sáez Rodríguez señala en este artículo que así lo dispuso el General Jefe del Ejército del Sur, Gonzalo Queipo de Llano, “quien había recibido orden perentoria del Generalísimo ante la presunta amenaza franco-británica”.

Los fortines de Franco. El ala occidental del despliegue. Ángel J. Sáez Rodríguez / IECG